"Vengo de un avión que cayó en la montaña. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando, tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba? Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?" Esto fue lo que leyó Sergio Catalán el 21 de diciembre de 1972, en el papel que envuelto en una piedra le lanzó Roberto Canessa de un lado a otro de un río.
Canessa y Parrado habían encontrado después de mucho sufrimiento al primer ser humano despues de mucho tiempo. Y ese hombre era Sergio Catalán, arriero en los Andes. Fue 70 días después que el avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que trasladaba a 45 personas se estrellara en Los Andes. Catalán le indicó que había entendido, arrojó cuatro panes al otro lado del río y se fue a caballo. Pocas horas más tarde un hombre llegó a donde estaban Canessa y Parrado y les dijo que Sergio Catalán había ido al pueblo más cercano (a varias horas de trayecto) a informar lo sucedido. Posteriormente los otros supervivientes serían rescatados.
En la actualidad, los supervivientes se enteraron de que Sergio Catalán espera una urgente operación de cadera, y se pusieron en contacto con la familia para hacer todo lo posible por ayudar al que fuera su "salvador". No es lo único. Desde el dramático acontecimiento ambas partes han mantenido contacto viajando unos y otros para verse. Y ahora, 35 añós después, el favor gira al otro lado.
--EL MILAGRO DE LOS ANDES--
martes, 3 de julio de 2007
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